Historia de la Iglesia Luterana

La reforma de la Iglesia Católica Romana, encabezada por el Dr. Martín Lutero en el siglo 16, inició lo que hoy es la Iglesia Luterana.

Lutero era monje, sacerdote y profesor en la Iglesia Católica Romana. Trataba cuidadosamente de guardar las leyes de Dios y las tradiciones de la iglesia. Sin embargo, nunca pudo llegar a tener la confianza y la paz de que Dios le habia perdonado y aceptado.

Cuando sus superiores le designaron como profesor, Lutero tuvo la oportunidad de escudriñar la Biblia. Al dedicarse al estudio de las Sagradas Escrituras, llegó a entender quien es Dios, Su gran amor, el llamado al arrepentimiento, el perdón de los pecados y necesidad de la fe que descansa únicamente en Jesucristo para recibir paz con Dios. Porque la Biblia afirma:

Pues este mensaje nos muestra de qué manera Dios nos libra de culpa: es por fe y solamente por fe. Así lo dicen las Escrituras: el justo por la fe vivirá” (Romanos 1:17)

Basado en este estudio de la Biblia, Lutero promovió una reforma de la iglesia, convencido que la salvación es solamente por la fe en Jesucristo. Dios mismo nos enseña y afirma a través de Su Palabra, que Su Hijo Jesucristo murió en la cruz por los pecados del mundo y resucitó al tercer día para la justificación de todo ser humano. Ahora El intercede por nosotros ante el trono de Dios.

El Dr. Lutero núnca tubo la intención de crear una iglesia nueva; aun el nombre “Luterano” surgió por los opositores de dicha reforma. El mismo Dr. Lutero se opuso a que su nombre fuese usado. Sin embargo, hoy, años más tarde, seguimos siendo Luteranos, no seguidores de Lutero, sino del Evangelio de Jesucristo, la única base de la fe Cristiana.

Por eso, la Iglesia Luterana, a pesar de su nombre es cristiana. Su fundamento esta en Jesucristo y la fe en El cómo Salvador.